Más datos sobre la cerca de Felipe II

La historia de la creación y construcción de murallas y edificios continuó durante todo el mandato de Felipe II y en este caso se va a hacer mención a la cerca de dicho rey. Ésta se comenzó a construir como una ampliación de la cerca del Arrabal y anterior a la cerca de Felipe IV, en el conjunto de cercas de Madrid construidas como aduanas de acceso a la Villa. Fue finalizada en 1598.

Su trazado estaba formado por siete puertas en un perímetro de unos cinco kilómetros aproximadamente en torno a unas 125 hectáreas de la expandida antigua ciudad medieval. Destacan la Puerta de la Vega, Santo Domingo, Red de San Luis, Sol, Antón Martín, Puerta de Toledo y Puerta de Segovia, además del postigo de San Martín en el límite norte, entre las más importantes.

Una vez creado el Arrabal, construida como consecuencia de una epidemia de la peste por lo que se comenzaron a construir también hospitales. La función de la muralla dejó de ser defensiva y pasó a ser de control fiscal y sanitario. Por lo que no tenía ni torres ni almenas, con el fin de controlar a la población de Madrid. Esto se produce cuando Madrid dejó de ser villa y paso a ser el centro de la corte del rey.

La cerca arrancaba de la muralla cristiana a la altura de la actual calle Segovia, y continuaba por las calles de las Aguas, Águila, Calatrava, Santa Ana, Juanelo, Cabeza, Magdalena, entre la plaza de Matute y la calle León, por las calles Echegaray, Cedaceros, Arlabán, Virgen de los Peligros, Aduana, Montera, Gran Vía, uniéndose a la cerca de Arrabal en la plaza del Callao  aproximadamente. La utilización de la muralla como medianera se realizó por cesiones del Concejo desde mediados del siglo XV durante el reinado de Enrique IV. Con estas donaciones, la Villa seguía manteniendo el derecho sobre la muralla, por lo que se permitía la construcción a una cierta distancia de los muros y torres sin poderla dañar ni en altura ni en su cimentación. Mesonero Romanos la define como una «sencilla tapia que no impidió ni contuvo el progreso ulterior del caserío». Desaparece hacia 1625.

No se han conservado rastros de ella, salvo quizá un lienzo de tres metros hallado en 1991, durante las obras de ampliación del Senado.

Si aún no la conoces, es momento de que vengas a hacerlo en el Tren de Felipe II.

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