Las Salas Capitulares

Constituyen a las tres últimas salas del Panteón de Infantes, y tal y como indica su nombre, son el lugar donde se reunían los monjes para celebrar sus capítulos. Estos son una especie de confesiones mutuas para mantener la pureza de la congregación.

Desde tiempos de Velázquez (pintor que además participó en su decoración), en este espacio se albergaron importantes pinturas. Actualmente no tienen otra dedicación que la de museo de pintura. Sin embargo, se debe recordar que en el año 1963, cuando se celebró el cuarto centenario del comienzo de la construcción del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, casi toda la riqueza pictórica de este lugar se encuentra en otros espacios conocidos como los Nuevos Museos, situados bajo el Palacio de Felipe II.

A su vez, muchas también fueron trasladadas al Museo del Prado. En febrero de 2009 se volvió a colgar en sus paredes el Martirio de San Sebastián de Van Dyck, recuperado dos siglos más tarde de su sustracción durante la invasión napoleónica. No obstante, las Salas Capitulares aún guardan una gran belleza pictórica.

Sus bóvedas están bellamente pintadas al fresco en estilo renacentista de grutescos y con figuras bíblicas y de santos, realizadas por los hijos del Bergamasco (Niccolò Granello y Fabrizio Castello) en las propias Salas y por Francisco de Urbino en la celda principal, con un hermoso efecto decorativo.

En el centro de la estancia se expone un ángel sobre un pedestal, el cual hacía de oficio de atril. Es de bronce dorado y fue hecho en Amberes por el popular flamenco Juan Simón en el año 1571. A la derecha de la Sala Capitular, también se muestra un curioso Altar portátil del Emperador. Dicho altar es el que se supone que llevaba el rey Carlos I en sus campañas, realizado a base de bronce y plata con esmaltes.

La magnífica colección de pinturas de las Salas Capitulares está formada por obras de las escuelas alemana, flamenca, veneciana, italiana y española, de los siglos XV, XVI y XVII. Incluye a su vez, diversas obras de algunos de los pintores predilectos de Felipe II como El Bosco, Pieter Coecke o Michel Coxcie,

Si quieres conocer tanto este espacio como otros muchos del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, el Tren de Felipe II es lo que estás buscando. Recuerda que de los tres packs que disponemos, solo el Imperial y el Travesía incluyen la entrada al complejo, siendo el primero una visita guiada y el segundo una entrada libre.

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