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Monasterio de San Lorenzo del Escorial

Cualquier definición se queda corta al contemplar el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial. Felipe II no pudo escoger mejor emplazamiento para construir la considerada en su época como “Octava Maravilla del Mundo”.

Resume el carácter del rey Felipe II, muy influenciado por su padre, el emperador Carlos V, sobre todo los últimos años, cuando vivió con los monjes del Monasterio de Yuste.

Promovido por un rey profundamente religioso como agradecimiento a Dios y como futuro mausoleo de sus padres, sus descendientes y su propia persona. El Monasterio está dedicado a San Lorenzo, nombre del santo del día en que se produjo la victoria contra los franceses en la batalla de San Quintín, el 10 de agosto de 1557. Palacios reales, panteón real, basílica, biblioteca, colegio, monasterio… este “monumento” recoge conocimiento, oración, poder… en piedra. Granito trabajado por más de 3.000 personas durante 21 años para dar forma a un edificio único en el mundo y máximo exponente de la arquitectura renacentista española.

Iniciado por Juan Bautista de Toledo, las obras fueron reorientadas y terminada por Juan de Herrera quién le dio un estilo propio conocido como herreriano.

El paseo por el Jardín de los Frailes, a través de sus setos geométricos es una delicia. Desde allí se contemplan la zona de huertos, el estanque, el pozo de la nieve del Monasterio y la Cachicanía. A la salida no dejes de hacerte una foto desde el mirador de la fachada sur del Monasterio.

El proyecto nace como un monasterio, pero acabó siendo mucho más. Decidida la ubicación del Monasterio en la dehesa de la Herrería, Felipe II inicia un proceso de adquisición de tierras cuyo objetivo era dotar al Monasterio con una serie de bienes que permitirían a los monjes Jerónimos hacerse cargo de su mantenimiento (La Herrería, La Fresneda, El Tovar, El Campillo, Monasterio, etc.). Este territorio histórico, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Comunidad de Madrid, alberga valores artísticos, históricos y naturales de estos enclaves que quedaron dentro de la Cerca histórica de Felipe II.