Así muere Felipe II, el rey prudente

Felipe II reinó durante 42 años en medio mundo, mientras que la monarquía española vivía su plenitud.

Nació en Valladolid, en 1527. Le apodaron como «El Prudente» puesto que pensaba detenidamente todas las decisiones que tomaba.

Sus súbditos lo ensalzaron por el poder que ostentó tras la unión de España y Portugal, los dos imperios más extensos del momento. Otros denunciaban su insaciable sed de poder, su poca tolerancia religiosa y, lo que es peor, le acusaban de algunos crímenes como la muerte de su hijo y esposa. El resto de potencias europeas no daban crédito ante el poder del rey de España.

La salud del rey fue un tema delicado la mayor parte de su vida. Registró asma, artritis, cálculos biliares e incluso fuertes dolores de cabeza, quizá ocasionados por una sífilis congénita.

En verano de 1598 la cosa fue a peor. Felipe II decía que se sentía «asado y consumido por el fuego maligno que le tenía ya en los huesos». Fue la madrugada del 13 de septiembre cuando falleció, a los 71 años de edad, en una alcoba de El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, haciendo testigo a su hijo de su muerte. «Hijo mío, he querido que os halléis presente en esta hora para que veáis en qué paran las monarquías de este mundo», le dijo.

Si quieres conocer más sobre la vida y muerte de este ilustre personaje de la historia de España, embárcate en un viaje al pasado con el Tren de Felipe II y conoce de primera mano a nuestra majestad el rey.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *